Instrumentos aborígenes del Noroeste Argentino
Instrumentos aerófonos
Quena.
Es el más difundido de los instrumentos aerófonos. Se construye con caña, hueso, madera u otros materiales. Tiene una embocadura por donde se impulsa el aire para hacerla sonar, y agujeros reguladores. Su largo es generalmente de 50 centímetros.
Su sonido es triste y melancólico, ejecutándose especialmente melodías de tipo pentatónico. Se la utiliza junto con el tambor para acompañar bailecitos, carnavalitos y huainos. También, acompañada por cajas, se toca en las vidalas.
Siku
Siku es el nombre aymará de la flauta de pan. Recibe también el nombre de antara (quichua).
Está formado por dos hileras de tubos de longitud decreciente, cerrados en su base; la primera es de doble tamaño que la segunda. Los tubos están ligados unos a otros a través de ataduras de hilo. Tradicionalmente una hilera cuenta con siete tubos y la otra con seis; sin embargo se pueden encontrar variantes de quince y catorce, trece y doce o de once y diez tubos respectivamente.
Dentro de todos los instrumentos musicales originarios de la antigua cultura aymara los siqus son los de mayor notoriedad. Tienen diversas formas de interpretación y nombres; sikus, zampoñas, antaras, toyos, etc. Un siku común posee 15 ó 13 tubos de bambú en dos hileras de menor a mayor diámetro, amarradas en escala, las que -al soplarlas- emiten las diferentes notas musicales. La primera fila posee 7 tubos, cuando es de 15, ó 6 tubos, cuando es de 13, y es llamado de irpiri (irpaña=conducir). Mientras que la segunda fila posee 8 tubos, cuando 15, ó 7 tubos, cuando 13, es llamado de arkiri (arkaña=seguir). Las melodías del siku son ejecutadas usando la técnica del diálogo musical entre irpiri y arkiri. En aymara esta técnica es denominada Jaqt'asiña Irpirimpi Arkirimpi(=Interacción del conductor y el seguidor).
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